“…prosigo hacia la meta…”

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Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios” (Filipenses 3:13-15).  De esta misma manera Isaías profetizaba diciendo: “Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.” (Isaías 62:6-7).  ¡Señor, danos de tus fuerzas para nunca callar, ni de día ni de noche, hasta que veamos Tú gloria en nuestra Venezuela indígena.! Que como el atleta en la carrera, nunca quitemos nuestra mirada de la meta : una iglesia indígena llena de Tú gloria. Amén

¡Mirando hacia el futuro!

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Donde está Dios, hay prosperidad. Dios bendiga al hermano Pedro Rodríguez, pastror de la Comunidad Colonial, por su esfuerzo en honrar a Dios construyendo un mejor lugar para enseñar Su Palabra. Les alentamos a seguir adelante, la Palabra de Dios dice: “Todo lo que te viniere a tus manos para hacer, hazlo según tus fuerzas;…” Eclesiastés 9:10. ¡Dios les bendiga, adelante! porque, “…Dios honra a los que le honran…”

¡Río Caura, Comunidad Colonial!

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Grata la visita de nuestro hermano misionero, Elías Alcalá y su hijo Enmanuel, a la comunidad Colonial, Río Caura, Edo. Bolívar. Dios les bendiga, siempre estarán presente en nuestras oraciones. ¡Pronto regreso!

¡Oremos por nuestros niños indígenas!

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En tus diarios devocionales, recuerda siempre interceder por nuestros niños indígenas, necesitan mucho de tí. Que la compasión haga doblar tus rodillas y haga expresar las más profundas palabras de ruego ante nuestro Dios. Súmate personalmente a esta noble causa eterna, invierte tus finanzas o envía material bíblico, ayúdanos a mantener la misión de hacer conocer el amor y nombre de Jesús a los niños. Dios te bendiga

¡Majestuoso Orinoco!

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Gracias al Señor por el privilegio, ayuda y proteción que por gracia recibimos toda vez que nos envía a llevar la Buena Semilla. Como Josafat, que en 2 Crónicas 20, estaba en desventaja ante la alianza árabe que invadía a Juda, le dijo “…sal mañana y enfréntalo en la cuesta de Sis…”. Josafat obedeció y cuando el ejército marchaba para enfrentar al enemigo, la tropa cantaba “..porque Jehová es bueno y para siempre es su misericordia…” De esa forma, avanzamos, cantando al Señor,  llevando el Evangelio Eterno a quienes no conocen a Jesús, desafiando en la ruta las impetuosas corrientes del Majestuoso Río Orinoco. ¡Agradecido Señor, danos fuerzas y valor!

“El Soberano…antes y después”

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Hay amigos que siempre tocan nuestra nostalgia. “El Soberano”, es como esos amigos. Fué parte importante en el inicio de nuestro ministerio misionero en Amazonas (Venezuela), Año 2001. Siempre guardaré sus gratos recuerdos como alguien que tuvo misericordia conmigo y me ofreció sus mejores servicios. En él, navegué muchas horas, de día y de noche, cruzando las aguas del majestuoso Río Orinoco, llevando la preciosa semilla. En esta útima cruzada 2008, lo ví recostado a la orilla de la playa en la Comunidad Puinabe Patacame, y sin lugar a dudas la nostalgia tocó mi corazón. Como un soldado que cumplió su misión y le llega su tiempo de reposo, reciba “El Soberano”, mis grandes honores.  Gracias al Señor por Carlos Vicente (propietario) que en oportunidades no aceptaba desambarcar hasta por 7 días mientras yo enseñaba la Palabra, y a José Cuiche mis motoristas de confianza, Dios les bendiga. ¡Señor, gracias por el Soberano! Hoy le honro presentándolo al mundo como un buen amigo.

“…Aguas Arriba… ¡¡Río Orinoco!!”…Venezuela

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Con el ronroneo del motor fuera de borda y el palpitar de un corazón en expectativa por el encuentro con nuestros hermanos indígenas, nos adentramos selva adentro. Navegando 12 horas diarias y por tres días, descansamos en tres comunidades (San Vicente, La Sabanita y Patacame) hasta llegar a nuestro destino final: Porvenir I (Río Alto Ventuari). Equipaje, material bíblico,  la logística y 22 misioneros conformaba la carga inicial de esta cruzada de final de año.

¡¡Feliz Año 2009!!

Que el Dios Altísimo bendiga, y que seas prosperado así como prospera tu alma.

¡Bienaventurado Año 2009!